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Verona

Verona historical timeline

Historia

Verona se asienta en un meandro cerrado del Adigio, y casi todo en su forma se deriva de ahí. La retícula romana se trazó en el terreno que el río abraza, el anfiteatro se levantó fuera porque dentro no cabía, y las murallas se ampliaron dos veces para alcanzar a una ciudad que hacía tiempo las había desbordado. Lo que hoy se recorre es exactamente esa secuencia: un callejero en ángulo recto dentro del meandro, un anillo de plazas donde estuvieron las sucesivas murallas, y un río contenido por diques tan altos que desde el centro no se ve el agua.

Cronología

  1. 49 a. C. Verona se convierte en municipio romano y recibe una retícula en ángulo recto dentro del meandro del río. La via Mazzini y el corso Porta Borsari siguen aún esas líneas — por eso el centro es rectilíneo mientras todo lo que queda fuera del meandro se curva.
  2. La Arena se construye fuera de las murallas, en terreno abierto al suroeste. De ahí que quede en el borde de la retícula, junto a la piazza Bra, y no en el centro, y de ahí que la plaza que tiene delante sea el mayor espacio abierto de la ciudad.
  3. Galieno amplía las murallas tras una incursión germánica y deja el anfiteatro dentro. La Bra queda desde entonces en el interior de la ciudad, y la nueva línea de muralla fija el borde occidental para los mil años siguientes.
  4. Un terremoto derriba casi todo el anillo exterior de la Arena. Los cuatro arcos conservados en el lado norte, el Ala, son el único trozo de aquel muro exterior que quedó en pie; todo lo demás que se ve es el anillo interior, al que el exterior ocultaba.
  5. Cangrande II manda construir Castelvecchio y el Ponte Scaligero como paso fortificado, para que la familia pudiera salir de la ciudad sin atravesarla. El puente une un castillo con la orilla abierta y no dos barrios — razón por la que hasta hoy no lleva a ningún sitio en particular.
  6. Verona se somete a Venecia. Sanmicheli es nombrado superintendente de fortificaciones en octubre de 1530 y rehace las murallas de tierra con bastiones de artillería en ángulo — un programa de veintisiete años: Porta Nuova de 1535 a 1540, Porta San Zeno hasta 1542, Porta Palio de 1542 a 1557. Las anchas alamedas que las preceden siguen el campo de tiro que se dejó despejado.
  7. El dominio austriaco convierte Verona en un vértice del Cuadrilátero. Más allá de las murallas surge un anillo de fuertes avanzados, y la franja de terreno que se les reservó es la razón de que la ciudad decimonónica termine donde termina.
  8. El Adigio se desborda de forma catastrófica. La respuesta son los muraglioni, altos diques de piedra: acaban con las inundaciones y de paso con los molinos, los lavaderos y los callejones junto al agua. Esa decisión es la razón de que no se pueda llegar al río en casi todo su tramo urbano.
  9. Las tropas en retirada vuelan todos los puentes sobre el Adigio. El Ponte Pietra y el Ponte Scaligero se reconstruyen a lo largo de los años cincuenta con las piedras originales recuperadas del lecho del río — de ahí que ambos muestren un mosaico de material viejo y nuevo.
  10. La UNESCO inscribe la ciudad en la lista del Patrimonio Mundial en noviembre, y lo justifica por la pervivencia del propio trazado urbano, no de edificios sueltos. Esa motivación es la razón de que las líneas de las calles romanas estén protegidas como sustancia y no solo como perspectivas visuales.

Lo que las capas hicieron con el plano

Tres de esas fechas siguen decidiendo cómo se usa la ciudad. La retícula romana marca la forma de caminar del centro: dentro del meandro orientarse es fácil, y se complica en cuanto se cruza un puente. La ampliación de las murallas del año 265 metió la Arena dentro de la ciudad — por eso Verona puede acoger a un público de ópera de unas 22.000 personas en una plaza rodeada de cafés en lugar de en las afueras.

Los diques son lo menos llamativo y lo de mayores consecuencias. Convirtieron el Adigio de río de trabajo en canal al que la ciudad da la espalda, y son la razón de que Verona se lea como ciudad de piedra y no como ciudad de río, pese a estar rodeada de agua por tres lados.

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